09/01/2011
Los restos que quedan del monasterio de San Pedro de Eslonza corresponden mayormente a los muros de la construcción. Gracias a ellos se perciben las trazas de las bóvedas y arranques de los arcos. Todo indica que la iglesia tenía forma de cruz con cúpula en la intersección de los brazos, que descansaba sobre cuatro columnas dóricas estriadas con pedestales, y cabecera cuadrada con bóvedas de lunetos, mam-postería, piedra de talla y ladrillo revestido. El claustro presentaba un cuerpo bajo con cinco arcos de medio punto y galería con bóvedas ojivales entre arcos construidos sobre repisas salientes del muro, el cuerpo superior se formaba por diez arcos, siendo su proporción similar al claustro de San Marcos de León. Contigua a la iglesia existía una torre, y junto a ésta, el refectorio que se cubría con bóvedas rebajadas de ladrillo, la cocina y la bodega se ubicaban en un edificio de dos naves con bóveda de cañón sobre pilares y arcos. Varios de los capiteles mozárabes dispersos por 1a comarca pertenecían a la arquitectura de este monasterio.
Según publica Gómez-Moreno, en su Catálogo Monumental de España, la portada barroca de la iglesia, obra de fray Pedro Martínez, y hoy en día instalada en la iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva, en la capital leonesa, está enmarcada por dos estribos que acogen un gran arco de medio punto, bajo el que se abren tres óculos, coronando el conjunto una espadaña calada rematada en una cruz. Se organiza en dos cuerpos de tres calles. En el centro del cuerpo inferior se abre un gran vano con arco de medio punto, y en los lados hornacinas flanqueadas por columnas jónicas, con 1as esculturas de San Adriano y Santa Natalia, cuyas reliquias conservaba el monasterio. El segundo cuerpo se levanta prolongando la calle central del cuerpo inferior, con cuatro columnas corintias entre las que se ubican tres hornacinas con las tallas de San Pedro, San Benito y San Bernardo. En el centro, bajo el gran óculo aparece el escudo real con el Toisón de Oro. En la nueva localización de la portada, se adosaron dos torres a los lados, con lo que se alteró el concepto espacial original de su autor.
Los objetos de culto se desperdigaron por pueblos de la zona. Han de resaltarse cuadros de discípulos de Velázquez y mobiliario sacro como retablos, el púlpito o la sillería del coro, además del reloj y las campanas de la torre. El retablo mayor, el reloj, las campanas, el púlpito y el coro están en Villamañán.
Publicado el día 9 de enero de 2011.
Fuente: http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=576270














Comentarios recientes