Post etiquetado ‘Monasterio de San Pedro de Eslonza’

enero 10, 2011

El templo sólo conserva restos de los muros de construcción

09/01/2011

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Los restos que quedan del monasterio de San Pedro de Eslonza corresponden mayormente a los muros de la construcción. Gracias a ellos se perciben las trazas de las bóvedas y arranques de los arcos. Todo indica que la iglesia tenía forma de cruz con cúpula en la intersección de los brazos, que descansaba sobre cuatro columnas dóricas estriadas con pedestales, y cabecera cuadrada con bóvedas de lunetos, mam-postería, piedra de talla y ladrillo revestido. El claustro presentaba un cuerpo bajo con cinco arcos de medio punto y galería con bóvedas ojivales entre arcos construidos sobre repisas salientes del muro, el cuerpo superior se formaba por diez arcos, siendo su proporción similar al claustro de San Marcos de León. Contigua a la iglesia existía una torre, y junto a ésta, el refectorio que se cubría con bóvedas rebajadas de ladrillo, la cocina y la bodega se ubicaban en un edificio de dos naves con bóveda de cañón sobre pilares y arcos. Varios de los capiteles mozárabes dispersos por 1a comarca pertenecían a la arquitectura de este monasterio.

Según publica Gómez-Moreno, en su Catálogo Monumental de España, la portada barroca de la iglesia, obra de fray Pedro Martínez, y hoy en día instalada en la iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva, en la capital leonesa, está enmarcada por dos estribos que acogen un gran arco de medio punto, bajo el que se abren tres óculos, coronando el conjunto una espadaña calada rematada en una cruz. Se organiza en dos cuerpos de tres calles. En el centro del cuerpo inferior se abre un gran vano con arco de medio punto, y en los lados hornacinas flanqueadas por columnas jónicas, con 1as esculturas de San Adriano y Santa Natalia, cuyas reliquias conservaba el monasterio. El segundo cuerpo se levanta prolongando la calle central del cuerpo inferior, con cuatro columnas corintias entre las que se ubican tres hornacinas con las tallas de San Pedro, San Benito y San Bernardo. En el centro, bajo el gran óculo aparece el escudo real con el Toisón de Oro. En la nueva localización de la portada, se adosaron dos torres a los lados, con lo que se alteró el concepto espacial original de su autor.

Los objetos de culto se desperdigaron por pueblos de la zona. Han de resaltarse cuadros de discípulos de Velázquez y mobiliario sacro como retablos, el púlpito o la sillería del coro, además del reloj y las campanas de la torre. El retablo mayor, el reloj, las campanas, el púlpito y el coro están en Villamañán.

Publicado el día 9 de enero de 2011.

Fuente: http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=576270

enero 10, 2011

Una familia asturiana compró el monasterio en 1836 por 40.000 reales.

09/01/2011

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Imagen tomada en 1932 de la familia Álvarez-Estrada, propietarios del monasterio, delante del pórtic
dl

La Desamortización de Juan Álvarez Mendizábal de 1836 supuso la subasta a favor del Estado el monasterio y las tierras aledañas del San Pedro de Eslonza, que pasó por distintas manos. A partir de entonces, el monasterio sufrió saqueos constantes lo que propició la pérdida de su patrimonio artístico, hasta que en 1840 el templo, y sus posesiones, fueron adquiridas por la familia asturiana de Felipe Álvarez-Estrada por 40.000 reales. A pesar de su declive, que poco a poco lo condujo a la ruina, el monasterio fue declarado en 1931 Monumento Histórico-Artístico Nacional.

En 1947 el obispo Luis Almarcha, impulsor de los grandes proyectos de construcción y rehabilitación de los principales monumentos de León, como San Claudio, San Isidoro, San Miguel de Escalada, Nuestra Señora de Regla, la Catedral, el nuevo templo de la Virgen del Camino, Palacio Episcopal o Arbás del Puerto, compró a la familia Álvarez-Estrada las piedras de los dos pórticos del monasterio para transladarlas a la re cien edificada Iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva en la capital. Las portadas del Monasterio de Eslonza y otros elementos fueron integrados en la nueva construcción, salvándose así de una inexorable destrucción. La advocacion del nuevo templo aunaría la de San Juan por la vieja iglesia parroquial situada en Renueva y de San Pedro por el antiguo cenobio benedictino de Eslonza.

Según los herederos de Álvarez-Estrada, la familia no recibió por parte del Obispado la cantidad de dinero acordada por el traslado de las piedras, al parecer por las ideas políticas del patriarca de la familia, que no comulgaban la iglesia.

Publicado el día 9 de enero de 2011

Fuente: http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=576271

enero 10, 2011

Gradefes acoge cuatro BIC únicos en León.

09/01/2011

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Cuando el Ayuntamiento de Gradefes culmine este importante proyecto, con el que pretende recuperar los restos del monasterio de San Pedro de Eslonza, se pondrá en valor uno de los circuitos culturales más interesantes de la provincia, ya conocido como la «Ruta de los Monasterios». El municipio de Gradefes atesora cuatro templos declarados Bien de Interés Cultural, como son el de Gradefes, el Villarmún, el de San Miguel de Escalada y el de San Pedro de Eslonza, siendo además estos dos últimos Monumentos Nacionales.

Para promocionar esta ruta nació hace tiempo la Asociación Esla-Rueda, integrada por seis municipios de la zona, que propone descubrir todos los secretos y los tesoros que esconden estas joyas de la arquitectura. Esta zona concentra el mayor número de vestigios historico-artísticos por kilómetro cuadrado de los que se conservan en la provincia de León.

La ruta de los monasterios a parte de Puente Villarente. Sigue por Villafañe, donde hay que desviarse a Villasabariego, para conocer la Ciudad de Lancia, importante yacimiento prerromano, declarado Bien de Interés Cultural, y la iglesia de San Juan Degollado. Después, hay que regresar a Villafañe para continuar a Palazuelo de Eslonza y visitar su iglesia de Santa María, y la de la Asunción de Villarmún. Luego se llega a Santa Olaja de Eslonza, donde se encuentran los restos del monasterio de San Pedro. Una vez en Mellanzos, se gira a la derecha por una carretera que conduce al monasterio de San Miguel de Escalada, joya del mozárabe en España, declarado Bien de Interés Cultural y Patrimonio Nacional. De nuevo en Mellanzos, hay que dirigirse a Rueda del Almirante, por una desviación también a la derecha. Desde allí se puede apreciar una impresionante vista panorámica de la Vega del Esla. Pasando por Casasola se llega a Cifuentes de Rueda, donde se puede visitar su iglesia del siglo XVI, y a Gradefes. Allí es visita obligada el monasterio de Santa María la Real, fundado en 1168. Desde allí se cruza el río Esla para dirigirse a visitar los templos de Villahibiera, Quintana de Rueda, La Aldea del Puente, Villalquite, Villómar y los templos, murallas y Museo Etnográfico de Mansilla de las Mulas, habilitado en el antiguo convento de San Agustín, donde el visitante puede también contemplar las murallas medievales y disfrutar de una variada gastronomía. Después se llega a Mansilla Mayor, con parada en el monasterio cisterciense de Santa María en Villaverde de Sandoval, luego Villamoros de Mansilla y de nuevo se retorna a Puente Villarente.

Publicado el día 9 de enero de 2011.

Fuente: http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=576272

enero 10, 2011

San Pedro de Eslonza, la sombra de lo que fue. Gradefes busca financiación para museizar los restos del monasterio.

Reportaje | maría carnero

09/01/2011

Los restos que aún se conservan del monasterio de San Pedro de Eslonza están ya en manos públicas después de que sus propietarios, los herederos de la familia asturiana Álvarez-Estrada, cedieran su titularidad al Ayuntamiento de Gradefes. El pasado 14 de diciembre del 2010 se formalizó la firma de esta cesión entre los herederos del monasterio y la alcaldesa de Gradefes, Ana Isabel Ferreras. Para la regidora socialista comienza ahora la búsqueda de financiación pública, entre las distintas administraciones, para llevar a cabo uno de los proyectos culturales más interesantes de la provincia, la consolidación de las ruinas del que fuera el segundo monasterio benedictino más importante de León, después del de San Benito de Sahagún, la museización de sus restos para hacerlos visitables y la realización de un estudio de la planometría del templo y otro de su historia. Todos estos datos, junto a las fotografías antiguas del edificio, cedidas por la familia, y algunos de los objetos de culto que se logren recuperar, ya que muchos de ellos están desperdigados por muchos pueblos de la zona, se recopilarían en un centro de interpretación.

El primer objetivo del Ayuntamiento, después de conseguir la titularidad del templo, es el de cerrar el recinto, para evitar el expolio de sus piedras y de restos del edificio, aunque según la alcaldesa «gran parte por desgracia ya se lo han llevado».

Después se procederá a la limpieza del claustro, y se tratará de recuperar el suelo original, tapado por la maleza y por las piedras acumuladas. «El objetivo de todo este proyecto de recuperación de los restos del monasterio es el de estudiar sus orígenes y tratar de averiguar cómo era el edificio original, con sus diferentes estancias, y explicar a todos los visitantes la importancia que llegó a adquirir este edificio del siglo X», explica la alcaldesa de Gradefes.

El templo fue levantado en el año 912 por el primer rey de León, García I, en las inmediaciones de Santa Olaja de Eslonza, a 22 kilómetros de la capital leonesa, y brindado a la orden benedictina. Poco tiempo después, en el año 988, las tropas cordobesas de Almanzor irrumpen en territorio leonés arrasando los monasterios que encuentran a su paso, entre ellos el de Eslonza. Después de cien años de abandono y lánguida subsistencia, se produce una nueva rehabilitación en el 1099 por parte de la todavía infanta Doña Urraca, a quien había pasado la propiedad por derecho hereditario. Doña Urraca, otorga al monasterio nuevas e importantes donaciones, que serán el origen de un nuevo y próspero florecimiento, llegando, con el tiempo, a adquirir un gran prestigio hasta convertirle en el segundo claustro más poderoso e importante del Reino, tras el Monasterio de San Benito de Sahagún. En el siglo XVI se realiza una nueva e importante reconstrucción, en la que llegó a trabajar Juan de Badajoz, y a la que con posterioridad se le añaden variantes arquitectónicas que darán lugar a un edificio de estilo renacentista que acabará por completo con la arquitectura del antiguo edificio medieval. En la primera mitad del siglo XIX, se produce la Desamortización de Mendizábal que originó la exclaustración y el posterior abandono del monasterio, que poco a poco se fue desmoronando.

Algunos de los bienes muebles se rescataron e se instalaron en la iglesia de Villamañán, como las campanas, el coro y el retablo central. También, en la iglesia parroquial de Palazuelo de Eslonza, se conservan, entre otros muebles de Eslonza, un importante cuadro de escuela velazqueña que representa un crucificado y partes importantes de un retablo. En la iglesia cercana de Villarmún, existen dos pequeños retablos del monasterio. A pesar de esto, abundantes bienes muebles de gran valor propiedad del monasterio desaparecen. En cuanto a la fábrica, los restos arquitectónicos que logran sobrevivir, son declarados Monumento histórico-artístico, por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, el 4 de junio de 1931, sin que esto impida su abandono y ruina.

Publicado el día 9 de enero de 2011.

Fuente: http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=576273

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