Post etiquetado ‘Basílica de San Isidoro’

enero 10, 2011

Una familia asturiana compró el monasterio en 1836 por 40.000 reales.

09/01/2011

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Imagen tomada en 1932 de la familia Álvarez-Estrada, propietarios del monasterio, delante del pórtic
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La Desamortización de Juan Álvarez Mendizábal de 1836 supuso la subasta a favor del Estado el monasterio y las tierras aledañas del San Pedro de Eslonza, que pasó por distintas manos. A partir de entonces, el monasterio sufrió saqueos constantes lo que propició la pérdida de su patrimonio artístico, hasta que en 1840 el templo, y sus posesiones, fueron adquiridas por la familia asturiana de Felipe Álvarez-Estrada por 40.000 reales. A pesar de su declive, que poco a poco lo condujo a la ruina, el monasterio fue declarado en 1931 Monumento Histórico-Artístico Nacional.

En 1947 el obispo Luis Almarcha, impulsor de los grandes proyectos de construcción y rehabilitación de los principales monumentos de León, como San Claudio, San Isidoro, San Miguel de Escalada, Nuestra Señora de Regla, la Catedral, el nuevo templo de la Virgen del Camino, Palacio Episcopal o Arbás del Puerto, compró a la familia Álvarez-Estrada las piedras de los dos pórticos del monasterio para transladarlas a la re cien edificada Iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva en la capital. Las portadas del Monasterio de Eslonza y otros elementos fueron integrados en la nueva construcción, salvándose así de una inexorable destrucción. La advocacion del nuevo templo aunaría la de San Juan por la vieja iglesia parroquial situada en Renueva y de San Pedro por el antiguo cenobio benedictino de Eslonza.

Según los herederos de Álvarez-Estrada, la familia no recibió por parte del Obispado la cantidad de dinero acordada por el traslado de las piedras, al parecer por las ideas políticas del patriarca de la familia, que no comulgaban la iglesia.

Publicado el día 9 de enero de 2011

Fuente: http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=576271

diciembre 28, 2010

Tesoros de la España medieval en un templo único y mítico. La Basílica de San Isidoro culmina el Jacobeo con próximas intervenciones en su rico patrimonio, especialmente en la fachada sur, el Panteón Real, la Cámara de doña Sancha y las pinturas murales

Carmen Viñas 27/12/2010
El abad de la Real Colegiata de San Isidoro en León, Francisco Rodríguez.

El abad de la Real Colegiata de San Isidoro en León, Francisco Rodríguez.
La Real Colegiata de San Isidoro aguarda al peregrino para mostrarle su riqueza patrimonial. Cada año, más de 100.000 personas visitan su museo, en el que se exponen piezas de gran valor, algunas de las cuales son auténticas maravillas de la España medieval. 

A lo largo de este Jacobeo, San Isidoro ha mantenido su emblema de ‘Hito del Camino’ y ha estrechado sus históricos vínculos con quienes recorren la ruta jacobea, al menos desde el punto de vista espiritual, pues el Cabildo ha celebrado cada día, a las 7.30 y a las 19.30 horas, sendas misas del peregrino. La experiencia, según afirma el deán, Francisco Rodríguez Llamazares, ha sido “sumamente rica, hasta muy emotiva”, debido a la “especial” respuesta de los peregrinos.

“Hemos visto pasar a gente de todo tipo. Muchos italianos, franceses, alemanes, pero también de Corea, japoneses, chinos, brasileños, y sudamericanos. O sea que el campo de peregrinación se ha abierto enormemente al mundo entero”, indica.

Muchos han podido observar, también, las sucesivas intervenciones realizadas en esta notable infraestructura en los últimos años por parte de la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León gracias a una pequeña exposición didáctica. La limpieza y restauración de los muros interiores del templo, capiteles y medallones, la protección de elementos escultóricos y la restauración de bóvedas, vitrales, elementos de hierro, de carpinterías y de pavimentos, así como mejoras en el muro norte de la basílica, la zona del claustro y la cubierta, son algunos ejemplos.

Todo ello ha permitido, según Rodríguez Llamazares, que la colegiata luzca, en estos momentos, “un estado de conservación muy aceptable”, dado que “lo más urgente está recuperado y en un buen estado de conservación, lo cual es una tranquilidad muy grande para todos”.

En este Año Santo, se han sentado las bases para acometer nuevas restauraciones. Por un lado, la Junta de Castilla y León y el cabildo firmaron un convenio para la restauración del edificio y las pinturas murales interiores. Por otro, el Cabildo y Caja Madrid acordaron la reforma y modernización del ‘Museo de la Colegiata’.

El abad de la Real Colegiata de San Isidoro en León, Francisco Rodríguez. (Foto: Peio García)

Ambos se enmarcan en el ‘Proyecto Cultural para la restauración de la Colegiata de San Isidoro’, cuya inversión asciende a 4.250.000 euros, de los cuales el Gobierno regional aporta 1.750.000 euros, la Fundación Caja Madrid 2.000.000, y el Cabildo, los 500 restantes. La Colegiata, además, es uno de los nueve lugares de especial significación jacobea en Castilla y León que se incluyen en el programa ‘Hitos del Camino’.

Precisamente, el proyecto contempla la restauración de la Puerta del Perdón, conocida así por ser la que empleaban los peregrinos para solicitar la absolución de sus culpas. Ahora, sin embargo, solo se abre cuando lo solicitan al Cabildo grupos organizados de peregrinos “que desean un acceso más solemne a la basílica”. Entonces, se les hace una pequeña lectura sobre el significado de la puerta y, a continuación, se adentran en la Colegiata.

“También tiene mucha relación jacobea por el grabado que se contempla en el tímpano”, indica el abad de San Isidoro. Recuerda al momento del descendimiento de Jesucristo en la cruz, con el sepulcro vacío, símbolo de la resurrección, y a la izquierda del mismo, se representa la Ascensión del Señor. Dos apóstoles franquean la puerta: San Pedro, con las llaves del cielo y San Pablo con un libro.

Capilla de Los Arcos de la Real Colegiata de San Isidoro en León. (Foto: Peio García)

Para la mayoría de los visitantes, en cambio, el acceso se realiza normalmente por la puerta del mediodía, que también será restaurada. Esta entrada es más conocida como Puerta del Cordero, por la figura de este animal que aparece centrado en una especie de almendra mística portada por ángeles, y porque narra la historia de Abraham, el fiel hombre que estaba dispuesto a sacrificar a su hijo por mandato divino.

La portada ofrece otros elementos claves para comprender su historia. El primero, a la derecha, es la efigie de Pelayo, el sobrino del Obispo de Tui, que fue apresado por un rey musulmán que intentó abusar sexualmente de él, y éste prefirió martirio.

El segundo elemento es la figura de San Isidoro, con el báculo y la mitra. A su izquierda, un soldado con una espada expresa que se trataba de una iglesia de especial protección por el poder civil. Y en la parte superior, aparece la figura del rey David. “Tiene una presencia especial porque estamos hablando del palacio de los reyes, de la residencia de los reyes de León”, aclara el abad. La fachada queda rematada por otra escultura de San Isidoro, esta vez, plasmado tal como se apareció en la batalla de Baeza a las tropas del rey Alfonso VII.

Réplica de la Cruz de los reyes Fernando y Sancha. (Foto: Peio García)

Continuas erosiones

El abad destaca el carácter “inminente” de las obras de restauración que pongan fin a las erosiones que muestra la piedra, “muy delicada” a causa del “agresivo clima leonés, el paso del tiempo y el excremento de las palomas, que ejerce un efecto corrosivo”. Entre las medidas de protección y prevención está previsto instalar un sistema electrostático en las superficies que evite que se posen estas aves.

Ambas portadas conforman la fachada sur del templo. Previamente, se había realizado un estudio petrológico para determinar las intervenciones más adecuadas. Los estudios desarrollados en los relieves y las esculturas han revelado que la fachada, de estilo románico, cuenta también con intervenciones de épocas renacentistas y barrocas. Junto con la piedra de Boñar, labrada y tallada, la Colegiata está construida con otros materiales como la caliza, e incluso, puede presumir de contar con granito y diferentes tipos de mármoles.

Puerta del Perdón de la Real Colegiata de San Isidoro en León. (Foto: Peio García)

Tanto en las zonas decorativas de la portada del Cordero y de la puerta del Perdón, como en los tímpanos, arquivoltas, capiteles y decoración ornamental colocada bajo la cornisa tienen aplicada una pátina de yeso que altera los sustratos de la piedra cuando se encuentra en zonas expuestas a la humedad. También se detectó una aplicación de resinas acrílicas realizada hace décadas, seguramente para consolidar o controlar la alteración. “Este factor puedo incrementar los procesos de alteración en los últimos años si las cantidades fueron importantes, ya que suelen disminuir la permeabilidad de las superficies”, según aclaran desde la Dirección general de Patrimonio de la Junta.

Entre las principales acciones que el Ejecutivo regional tiene previsto llevar a cabo en el monumento destacan los trabajos de pre consolidación y limpieza de la superficie de la piedra, la eliminación y retirada de juntas y recrecidos en mal estado de conservación, la integración volumétrica de pequeñas faltas e injertos de piedra, sellado de grietas y fisuras, y protección de la piedra frente al agua.

También serán objeto de restauración el Panteón Real, la Capilla de los Arcos, la Cámara de Doña Sancha y las magníficas pinturas murales que allí se encuentran. Respecto a estas últimas, el proyecto contempla una pre consolidación y eliminación de brillos, una limpieza de la policromía original, la reintegración volumétrica de lagunas y grietas, así como la reintegración cromática de pequeñas faltas y la aplicación de termoplástico en toda la superficie como protección final.

Actualmente han desaparecido las pinturas de los laterales, aunque los expertos en Patrimonio de la administración regional están estudiando la posibilidad de recuperarlas y colocarlas en su emplazamiento original.

Pinturas románicas del Panteón Real. (Foto: Peio García)

Acceso a lugares desconocidos

El proyecto cultural de la Colegiata permitirá acceder a lugares casi totalmente desconocidos. Se trata, en concreto, de una zona que comunica la torre, construida sobre uno de los cubos de la antigua muralla, con el museo y el resto de las dependencias de la casa. “En este momento, ese lugar es totalmente inaccesible. La actuación contempla que se pueda visitar también la torre, que está recientemente restaurada y a través de ella se puede acceder en los distintos departamentos justo hasta tocar casi el gallo y la veleta que la rematan”, indica Francisco Rodríguez Llamazares.

También se pondrá fin a los problemas de accesibilidad que sufre el museo, quizá una de las “carencias más graves”, según el deán. Para llegar a él, los visitantes deben sortear una escalera empinada y estrechísima, que en cierto modo resulta peligrosa cuando existe una gran afluencia de visitantes, y es impracticable para personas impedidas o minusválidos.

Y ya en el mismo museo “hay cantidad de escalinatas, de escalones, subidas y bajadas, que dificultan enormemente el paso”. “Todo ello se está estudiando y estoy seguro de que está en buenísimas manos”, recalca. Por otro lado, también se analizará el programa museográfico desde diferentes puntos de vista para adecuarlo a las mayores exigencias de los visitantes.

Mientras tanto, y a la espera de que se coloquen los primeros andamios, San Isidoro seguirá ofreciendo cobijo espiritual e intelectual a cuantos llamen a su puerta.

 

Publicado el día 28 de diciembre de 2010.

Fuente: http://www.leonoticias.com/frontend/leonoticias/Tesoros-De-La-Espana-Medieval-En-Un-Templo-Unico-Y-Mitico-vn62294-vst340

 

diciembre 18, 2010

“La desamortización fue un hecho muy lamentable”. La investigadora Ángela Franco presentó el libro ‘Arte leonés fuera de León’.

Joaquín Revuelta / León

Como avance de la presentación oficial que la lujosa publicación ‘Arte leonés fuera de León’ tendrá lugar el próximo lunes en la Colegiata de San Isidoro, con la presencia de su autora, la directora de la sección Medieval del Museo Arqueológico Nacional, Ángela Franco Mata, y de responsables de Edilesa, que se ha hecho cargode la edición, ayer tuvo lugar en el Hotel Conde Luna un encuentro con los medios de comunicación en el que el editor Vicente Pastor y la investigadora Ángela Franco explicaron algunas características de esta obra imprescindible si se quiereahondar un poco más en el conocimiento del rico y también disperso patrimonio artístico leonés.
Vicente Pastor comenzó su intervención glosando la figura Ángela Franco, en su opinión una de las voces más autorizadas en el arte medieval de este país y que en la actualidad dirige la sección Medieval del Museo Arqueológico Nacional. “Este libro es la primera parte de ese gran libro que Ángela realizará a lo largo de toda su vida, porque es un libro interminable, dado que a medida de que se va profundizando en su estudio se van descubriendo nuevas cosas que aparecen aquí o allá”, comentó el editor, que resaltó la enorme importancia que esta publicación tiene dentro de la bibliografía leonesa. “Para nosotros como editores es una de las obras más relevantes que hemos hecho en los últimos años, quizá, me atrevería a decir, la obra de investigación más importante que he publicado, pues es el fruto de una vida entera dedicada a la investigación”, señaló Pastor.
Ángela Franco agradeció a los medios la labor de divulgación de esta obra extensa pero no completa “por la existencia de multitud de piezas que continúan inéditas, aunque otras muchas las he podido sacar del anonimato”.
La responsable de Medieval del Museo Arqueológico Nacionalreiteró el carácter inconcluso de esta publicación que ha acotado al largo periodo comprendido entre los siglos IV y XVI. “Unos capítulos están tratados más en profundidad, puesto que constituyen argumentos de investigaciones que yo he realizado y me remito a la parte fundamental que es lo que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional”.
La investigadora leonesa explicó que durante su etapa de conservadora era inevitable que llamara su atención piezas como la Cruz de Don Fernando y Doña Sancha, que reproduce la portada del libro, siendo, junto al resto de las piezas que proceden de San Isidoro y otras que proceden de la Catedral, además de alguna pieza preciosísima, como por ejemplo es la espada jineta nazarí del siglo XV que procede de San Marcelo, lo que le animó en el año 1987 a escribir el primer artículo sobre arte medieval leonés en el Museo Arqueológico Nacional que publicaría en Tierras de León. Otro segundo artículo publicado en 1991 sobre el tesoro de León obtuvo el beneplácito del abad Antonio Viñayo, recuerda Franco. “Para él el tesoro de San Isidoro es como si formase parte de su persona y desde luego yo entiendo que lo haya reclamado miles de veces. Las cosas son así pero la marcha de la Historia es de otra manera”, apuntó la investigadora leonesa, que no quiso entrar a valorar esas cuestiones “puesto que lo que me ha llevado a este trabajo son argumentos de tipo científico”.
Ángela Franco recordó cómo en 1990 la entonces jefa del departamento de objetos de arte del Museo del Louvre organizó un congreso con motivo de una magnífica exposición sobre el tesoro de Saint- Denis. “Nos llamóa varios investigadores europeos para que interviniéramos con argumentos de los correspondientes países”. Ese congreso propició una investigación más exhaustiva por parte de la leonesa sobre el tesoro de San Isidoro, que posteriormente publicó en el Boletín del Museo Arqueológico Nacional, del que viene haciéndose cargo hasta el momento actual.
Además de los tesoros, ‘Arte leonés fuera de León’ dedica un apartado a los ‘scriptoria’, “untema que toco de manera más tangencial, aunque hago alusión a lo que he investigado y que procede de León, como son diversos códices deenorme importancia, haciendo especial hincapié en el Beato de Fernando I por la sencilla razón de que este códice salió al mismo tiempo que el tesoro de San Isidoro como tal”, señala la autora, que una vez confeccionado el libro pidió a los editores que incluyeran una referencia al beato de San Pedro de Cardeña, cuyas últimas investigaciones sitúan su origen en San Isidoro de León.
Otro capítulo del libro está dedicado a piezas procedentes de otras instituciones y coleccionesubicadas en Cataluña y también fuera de España, como el Museo del Louvre que alberga la ‘traditio legis’, una bellísima placa de marfil que forma parte del tesoro de San Isidoro, así como el cáliz y la patena del abad Pelagio que en origen estuvieron en el pueblo deSantiago de Peñalba.Otro apartado de esta vasta obra está dedicado al arte de Sahagún, dado el enorme protagonismo que tuvo su monasterio, “el más importante de los cluniacenses en España, que además tuvo una ayuda impresionante por parte del rey Alfonso VI”, asegura la autora. Este monasterio cuenta con múltiples obras maestras del arte románico que se encuentran custodiadas en el Museo Arqueológico Nacional, como es el caso de la Virgen con el niño y la cubierta del sepulcro de Alfonso Ansúrez, que fue vendida en los años 20 al Museo de la Universidad de Harvard y recuperada con los años en una permuta.
La pintura gótica también es objeto de estudio en el libro ‘Arte leonés fuera de León’, mediante una serie de tablas de Nicolás Francés que pertenecían al retablo mayor de la Catedral de León y que ya fueron objeto de una publicación de Ángela Franco en los años noventa.
La directora de Medieval del Museo Arqueológico Nacional concluyó su intervención de forma categórica al asegurar que “la desamortización ha sido uno de los hechos más lamentables que tuvieron lugar en España porque la idea era conseguir dinero de las órdenes religiosas para dar de comer al pueblo y sin embargo el pueblo siguió pasando hambre porque esos tesoros se los quedaron en realidad los que podían comprarlos”.

 

Publicado el día 18 de diciembre de 2010.

Fuente: http://www.la-cronica.net/2010/12/18/vivir/la-desamortizacion-fue-un-hecho-muy-lamentable-108459.htm

diciembre 12, 2010

Tesoros al precio de un cubata. Visitar todos los museos de León capital cuesta 15,20 euros, como la entrada para un partido de la Cultural

12/12/2010 verónica viñas | león

Por 15,20 euros se puede dar la vuelta a León en seis museos. El precio equivalente a dos cubatas o lo que cuesta una entrada a un partido de fútbol de la Cultural permite «saltar» de la Prehistoria a las últimas vanguardias. Un fascinante viaje desde las herramientas talladas hace más de 100.000 años por los primeros pobladores de esta provincia a los 111 dibujos que el sobrino del escritor Bryce Echenique expone en el Musac.

León capital ha triplicado el número de museos en los últimos seis años, con la apertura del Musac, el Museo Sierra Pambley y el Museo Bíblico, a los que hay que añadir el Palacio del Conde Luna -”que en el futuro albergará el Museo del Reino de León y que de momento acoge la exposición temporal Raíces. El legado del Reino de León -”, así como el Centro Leonés de Arte, ubicado en el palacete de Independencia, que alberga el legado del pintor Díaz Caneja así como exposiciones temporales. Tampoco hay que olvidar la Casona de los Pérez, con el Aula Crémer.

El Musac, el museo más internacional de León y el que recibe mayor afluencia de visitantes, y el CLA, son gratuitos. Sí cobran los museos de San Isidoro (4 euros), la Catedral (4 euros), el Museo de León (1,20), el Museo Bíblico, el Sierra-Pambley y el Vela Zanetti (3 euros, los tres).

Pese a la enorme riqueza que atesoran los museos de la capital, la mayoría siguen siendo unos grandes desconocidos para los propios leoneses. El CLA alberga las sesenta obras que el artista palentino Díaz-Caneja legó a León.

El Museo Vela Zanetti, que cerró durante una larga temporada, reabrió el año pasado sin excesivo éxito. El Musac, que supera los 111.000 visitantes, es el principal motor cultural de la ciudad -”junto al Auditorio-”, ya que no se limita únicamente a organizar exposiciones temporales, sino que habitualmente ofrece talleres, ciclos de cine, conciertos… De hecho, la Junta ha llegado a atribuir al Musac el mérito de haber hecho repuntar el turismo en la capital leonesa.

De Alejandro Magno a Cleopatra. El Museo Bíblico se ha convertido en un centro de peregrinaje para los expertos de todo el mundo en las culturas mesopotámicas. El museo anexo a la colegiata de San Isidoro atesora los primeros textos escritos. Se trata de una de las más importantes colecciones sumerias, con textos cuneiformes que datan del 3.100 antes de Cristo y son los primeros exponentes de la escritura. Cientos de piezas cargadas de historias apasionantes de las culturas que surgieron en el valle bañado por los ríos Tigris y Eufrates. Además, el Museo Bíblico alberga una de las mejores colecciones que se han conseguido reunir en torno a la figura de Alejandro Magno. El Museo ultima ahora los preparativos de otra espectacular exposición entorno a la reina Cleopatra.

La Casona de los Pérez, en Suero de Quiñones, es otra interesante «parada» en esta ruta por los museos. En su interior está el aula dedicada al poeta Victoriano Crémer, con primeras ediciones, manuscritos, fotografías y objetos personales del que fuera uno de los grandes escritores leoneses…

El Museo de León, que en enero cumplirá su tercer año en la sede del edificio Pallarés, es un museo pionero, creado dos años antes que el Arqueológico Nacional. El museo que dirige Luis Grau alberga una de las mejores colecciones de monedas y de epigrafía de España, amén de una notable pinacoteca. Más de 3.000 objetos que resumen la historia de lo que fue y de lo que es León.

A 14 metros del suelo. La Catedral, con incontables tesoros, ha asumido en los últimos años el lema: -˜renovarse o morir-™. El Sueño de la Luz, el proyecto de restauración en el que está inmerso el templo gótico desde el año 2006, para poner freno al deterioro que los siglos y el duro clima leonés han infligido al magnífico conjunto de vidrieras y a la osamenta de piedra que las sustenta, ha atraído a más de 121.000 visitantes desde que se puso en marcha. La plataforma colocada a 14 metros del suelo, bajo el rosetón principal, permite al público ver -˜en directo-™ la restauración de las vidrieras. Además, el apeo de 23 esculturas del pórtico principal de la Catedral, trasladadas al claustro en espera de ser rehabilitadas, ha dado lugar a otra visita, que permite contemplar las estatuas góticas desde una perspectiva hasta ahora inédita.

Por si fueran pocos alicientes, la inauguración de la exposición Raíces. El legado del Reino de León, con sede no sólo en el Palacio del Conde Luna, sino también en la Catedral -”además del Museo de León, Palat del Rey y San Isidoro-”, permitió reabrir el torreón, restaurado por la Junta y que llevaba una década vacío. La citada exposición posibilitó la conversión de este espléndido espacio en una auténtica cámara acorazada, donde actualmente se pueden ver los códices más valiosos del templo gótico: la Biblia del siglo X, el antifonario (un libro de cánticos fechado en el año 1069) y El libro de las estampas, que contiene las copias de los testamentos de los reyes leoneses a favor de la Catedral, considerado uno de los tres códices más singulares de la España medieval.

Todo por el público. Los museos poseen guías que ofrecen datos imprescindibles para acercarse a las piezas, situarlas en su contexto y conocer su importancia histórica. Muchos museos tienen su «día del espectador», como los cines; son jornadas de puertas abiertas, con entrada gratuita, cuyo objetivo es captar al público. Aparte de talleres didácticos y programas pensados para los niños, con el fin de dar a conocer sus tesoros, intentan atraer la atención del público hacia algunas de sus joyas, con «la pieza del mes».

Horarios flexibles, descuentos para grupos, exposiciones temporales… Algo falla si el público no «muerde el anzuelo» de los museos…

Publicado el día 12 de diciembre de 2010.

Fuente: http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=570966

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