Archivos para ‘Artículos y publicaciones en la red’

marzo 27, 2012

Una investigadora revela que las cuevas del Esla son medievales y no neolíticas Vanessa Jimeno Guerra ha recibido el premio de la Fundación Carolina por este trabajo, que publica la ULE.

cristina fanjul | león 27/03/2012

Su investigación le ha valido el premio Mariano Rodríguez en el área de humanidades que anualmente otorga la Fundación Carolina Rodríguez. No es para menos. Vanessa Jimeno Guerra, colaboradora honorífica del departamento de patrimonio artístico y documental de la Universidad de León, ha acabado con cien años de impostura histórica, al demostrar que los ejemplos de arquitectura excavada en el valle medio del Esla hunden sus raíces en la alta edad media y no en el neolítico, como tradicionalmente había sostenido la arqueología tradicional desde que Julián Sanz Martínez las adscribiera —en su obra El arte rupestre en la provincia de León— a la nueva edad de piedra. El estudio establece así una cronología altomedieval para todos estos conjuntos excavados mucho más acertada que aquella prehistórica que establecieron algunos estudiosos a comienzos del siglo XX. «El desconocimiento que existe hacia esta parcela de nuestro patrimonio histórico-artístico es inmenso, lo cual ha provocado el estado de deterioro en el que hoy se encuentran todas estas cuevas artificiales», lamenta la investigadora, que alerta de que estos espacios son una importantísima fuente de información para el conocimiento del periodo altomedieval que a día de hoy se encuentra, desafortunadamente, en pañales.

La investigación, que este mes publica la Universidad de León, es la primera monografía de carácter científico que se ocupa del estudio de los escasos ejemplos de arquitectura excavada que se conservan en la provincia leonesa. La obra analiza en profundidad los conjuntos de cuevas artificiales emplazadas en el valle medio del Esla, además de adjuntar un exhaustivo catálogo de las mismas con el fin de completar una laguna historiográfica y de perpetuar una parcela de nuestro patrimonio que, a decir de Jimeno Guerra, «mira impasible el paso del tiempo y su inevitable deterioro».

Uno de los hallazgos del estudio revela la existencia en esta zona del Esla de la única cueva de la península —en Rueda del Almirante— cuya planta es similar al de un mausoleo romano (semicircular) y que consta de cinco nichos en las paredes. Todo ello lleva a la investigadora a asegurar que se trata de un oratorio, un lugar destinado al culto o a enterramientos.

En cuanto a los vestigios que se conservan en el interior de los conjuntos analizados —los correspondientes a las localidades de Villasabariego, Villacontilde, Valle de Mansilla y Rueda del Almirante— se han hallado grafitos zoomorfos, lineales y geométricos, si bien Jimeno Guerra subraya que son los cruciformes los motivos que destacan sobre el resto, lo que demuestra el carácter cristiano de estas cavidades. También se refiere la investigadora a dos grafitos epigráficos encontrados en las cuevas menudas y en las cuevas del Moro de Valle de Mansilla. «La importancia de éstos reside en su fiabilidad para datar las cavidades en las que se encuentran, ya que nos ofrecen una fecha post quem. Basándonos en las grafías utilizadas, así como en la información que nos proporcionan, podemos afirmar que estas cuevas no fueron construidas con posterioridad al siglo XI», asegura la historiadora.

Por otro lado, y a pesar de que los cinco conjuntos excavados poseen una serie de elementos comunes en cuanto a emplazamiento (en lugares con tradición defensiva) y carácter se refiere, existen entre ellos unas acusadas diferencias morfológicas que, en la mayor parte de los casos, definen la funcionalidad de cada uno. «Así, mientras las cuevas Menudas, la Cuevona y las cuevas de los Moros de Valle de Mansilla son clasificadas como posibles eremitorios, las cuevas de Villacontilde, por poseer una mayor complejidad, pudieron desempeñar una función doméstica», destaca.

 

Publicado el día 27 de marzo de 2012.

Fuente: http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/una-investigadora-revela-que-las-cuevas-del-esla-son-medievales-y-no-neoliticas_678707.html

febrero 15, 2012

¿Dónde estudiar?

Ajipa: Asociación de Jóvenes Investigadores del Patrimonio Arqueológico 

os ayuda a buscar donde podéis estudiar Historia, Arqueología, Máster y Antropología,

podéis visitar esta sección y el resto de la información que tienen disponible en su:

Web: https://sites.google.com/site/asociacionajipa/

Cuenta de Facebook: http://www.facebook.com/profile.php?id=100002554680230

enero 10, 2011

El templo sólo conserva restos de los muros de construcción

09/01/2011

MÁS INFORMACIÓN 

Los restos que quedan del monasterio de San Pedro de Eslonza corresponden mayormente a los muros de la construcción. Gracias a ellos se perciben las trazas de las bóvedas y arranques de los arcos. Todo indica que la iglesia tenía forma de cruz con cúpula en la intersección de los brazos, que descansaba sobre cuatro columnas dóricas estriadas con pedestales, y cabecera cuadrada con bóvedas de lunetos, mam-postería, piedra de talla y ladrillo revestido. El claustro presentaba un cuerpo bajo con cinco arcos de medio punto y galería con bóvedas ojivales entre arcos construidos sobre repisas salientes del muro, el cuerpo superior se formaba por diez arcos, siendo su proporción similar al claustro de San Marcos de León. Contigua a la iglesia existía una torre, y junto a ésta, el refectorio que se cubría con bóvedas rebajadas de ladrillo, la cocina y la bodega se ubicaban en un edificio de dos naves con bóveda de cañón sobre pilares y arcos. Varios de los capiteles mozárabes dispersos por 1a comarca pertenecían a la arquitectura de este monasterio.

Según publica Gómez-Moreno, en su Catálogo Monumental de España, la portada barroca de la iglesia, obra de fray Pedro Martínez, y hoy en día instalada en la iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva, en la capital leonesa, está enmarcada por dos estribos que acogen un gran arco de medio punto, bajo el que se abren tres óculos, coronando el conjunto una espadaña calada rematada en una cruz. Se organiza en dos cuerpos de tres calles. En el centro del cuerpo inferior se abre un gran vano con arco de medio punto, y en los lados hornacinas flanqueadas por columnas jónicas, con 1as esculturas de San Adriano y Santa Natalia, cuyas reliquias conservaba el monasterio. El segundo cuerpo se levanta prolongando la calle central del cuerpo inferior, con cuatro columnas corintias entre las que se ubican tres hornacinas con las tallas de San Pedro, San Benito y San Bernardo. En el centro, bajo el gran óculo aparece el escudo real con el Toisón de Oro. En la nueva localización de la portada, se adosaron dos torres a los lados, con lo que se alteró el concepto espacial original de su autor.

Los objetos de culto se desperdigaron por pueblos de la zona. Han de resaltarse cuadros de discípulos de Velázquez y mobiliario sacro como retablos, el púlpito o la sillería del coro, además del reloj y las campanas de la torre. El retablo mayor, el reloj, las campanas, el púlpito y el coro están en Villamañán.

Publicado el día 9 de enero de 2011.

Fuente: http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=576270

enero 7, 2011

Anatomía de un problema arqueológico: otra vez Lancia.

domingo 2 de enero de 2011

Se ha escrito mucho en los últimos tiempos a propósito de Lancia. Las palabras no son inocentes, delimitan y definen los conceptos y, por lo tanto, nuestras opiniones y decisiones; así, es importante ser precisos y, a ser posible, concisos.
Los datos que a continuación se exponen proceden de:

a/ la experiencia sobre el yacimiento después de dirigir excavaciones y prospecciones arqueológicas en el mismo desde el año 1997 hasta el presente;

b/ el análisis de fotos aéreas hechas dentro de nuestra campaña habitual de prospección de 2010 y otras realizadas dentro de un proyecto de investigación europeo, La guerre et ses traces. Conflits et sociétés en Hispanie à l’époque de la conquête romaine (IIIe-Ier s. av. J.-C.), (estudios auspiciados por el Instituto Ausonius de Burdeos y por el Programa de la Agence Nationale de la Recherche(ANR) de la República Francesa: Conflits, guerres, violence) por el especialista en arqueología romana y fotografía aérea François Didierjean, del antes citado Instituto Ausonius, dependiente de la Universidad Michel de Montaigne, Burdeos III, que amablemente nos las ha cedido.
c/ informaciones orales de los vecinos del lugar;
d/ fotos realizadas sobre las excavaciones que, con motivo de la construcción de la autovía León-Valladolid, se han realizado en el verano de 2010.

Los gráficos, fotos y comentarios que siguen se organizan de la siguiente manera:

1/ Zona 1: necrópolis y vía.
2/ Zona 2: áreas industriales y hornos.
3/ Zona 3: edificio singular y aledaños.
4/ Zona 4: hábitat y edificios de almacenamiento.
5/ Zona 5: edificios indeterminados y establecimiento militar.
6/ Zona 6: vialidad y entorno.

ANTES DE EMPEZAR Y PARA CONTEXTUALIZAR EL PROBLEMA:

En primer lugar, me gustaría reflexionar, en tono menor pero también seriamente, sobre el hecho de que los datos que voy a exponer no me parecen un problema en sí mismos, sino todo lo contrario. La valoración del patrimonio, en lo que justamente se merece, debería ser un motivo que a todos alegrara y la inusual iniciativa de Carisio, que respetó una ciudad, en principio enemiga, para que quedase como testimonio de su previsible victoria, quizá también debiera servir como ejemplo que nos iluminara, desde ese pasado -tan presente- de hace más de dos mil años. Lancia es el sujeto paciente, no el problema, el problema es lo que nosotros queramos o podamos hacer con Lancia. Ni Lancia es ya el enemigo, ni existe tampoco ningún ejército conquistador. Algo tenemos ya ganado, prosigamos, así pues, desde la estricta y desapasionada moderación reflexiva.

Lo que a continuación se puede ver no se trata de elementos aislados sino de una parte sustancial del yacimiento de Lancia, estructuras que se interrelacionan entre sí, con los restos detectados desde antiguo en el alto del cerro y aún con otros de los alrededores. La visión e investigación del yacimiento se ve fuertemente mediatizada ahora, y para el futuro, con la construcción de una infraestructura que impedirá una lectura coherente y una futura puesta en valor (tremendo galicismo, por el que pido perdón inmediatamente) de un yacimiento importante, no sólo dentro de la Arqueología castellano y leonesa, sino también europea. Desde este punto de vista, la declaración como BIC (Bien de Interés Cultural) del yacimiento fue perfectamente pertinente, consecuente con las necesidades de preservación del patrimonio que contiene y lo que sorprende es que esta declaración legal de protección, auspiciada por la Administración, no haya sido capaz de proteger al yacimiento ni de la misma Administración.
Por si esto no fuera suficiente –que así debiera-, la valoración de lo hallado en las excavaciones del año 2010 presenta unas características de excepcionalidad que no se han percibido quizá por una pretendida falta de “monumentalidad” –concepto cuya sola mención causa asombro a estas alturas de la sensibilidad de protección del patrimonio– o, más matizado, pero en el fondo perteneciente al mismo campo semántico, la “escasa entidad” de la que “adolecen“ los restos.

Sin querer entrar a valorar las causas de que esto haya sido así, creo sinceramente y de forma respetuosa con todas las partes implicadas en este triste asunto, que la existencia de los restos que a continuación se citan merecen una revisión a fondo del problema y sus posibles soluciones:

1/ una importante necrópolis de largo recorrido cronológico, sólo excavada parcialmente;

2/ unas instalaciones industriales de diversas épocas con unos hornos en un estado de conservación muy superior a lo habitual; uno, al parecer, por las noticias de prensa, del siglo IV p.C. muy bien conservado, otro del siglo XVI, en un estado de conservación excepcional que quizá debiera compensar su supuesta “falta de interés” por su cronología posromana.

3/ un tramo de una de las vías más importantes de la Hispania romana, particularmente trascendental para la articulación político, administrativa, militar y fiscal de todo el noroeste peninsular;

4/ una mutatio, o edificio de postas oficiales del Servicio imperial de correos, establecido desde Augusto, que es el único conservado en toda la Península y uno de los pocos del Imperio, ya que del de Mariturri, en el País Vasco -precisamente sirviendo a la misma vía romana, lo que no parece casual, ni poco relevante-, sólo quedan las marcas en el suelo de los muros y los muchos datos recuperados en una excavación precisa y minuciosa;

5/ unas estructuras de habitación que parecen importantes por su desarrollo espacial;

6/ unos edificios (horrea) de almacenamiento, estabulación, o ambas cosas a la vez, también poco frecuentes, y quizá en conexión con lamutatio antes mencionada;

7/ y, para finalizar, un establecimiento militar que ocupa parte de los terrenos intervenidos y no detectado, salvo en sus estructuras más resistentes, al parecer pertenecientes al siglo I p.C.
Los restos mencionados, que luego se desglosan en el aparato gráfico, debieran ser suficientes, hasta tomados de uno en uno -y, cuánto más, todos en conjunto-, para replantearse un trazado que compromete seriamente la investigación y el aprovechamiento como bien patrimonial de un yacimiento complejo y, al parecer, poco comprendido.

Cualquier excusa o interés que se anteponga a las disposiciones legales mencionadas (protección BIC), o a las razones arqueológicas aducidas, deberá argumentarse desde una perspectiva de excepcionalidad que no parece aplicable al caso que nos ocupa: el de la preservación de un patrimonio suficientemente conocido, protegido por la Ley y que, en cuanto pertenece a todos, todos debemos vigilar, proteger, cuidar, estudiar y dar a conocer.

La consideración del yacimiento de Lancia como un “todo” articulado y coherente y no de la suma de partes inconexas es algo que me parece fundamental, y eso es lo que, sobre todo, ahora está en serio riesgo de perderse. Éste debe ser uno de los ejes sobre los que descanse la dignificación de los vestigios para la visita y aprovechamiento didáctico para la sociedad de unos recursos patrimoniales que recibidos del pasado debemos proteger y que, aún mirándolo con los ojos más egoístas y economicistas, no debiéramos permitir que se perdiera porque es una inversión de futuro cuyo alcance, en gran medida, desconocemos. Primum non nocere.

También quiero dejar muy claro, para finalizar, que aunque las palabras supraescritas puedan ser interpretadas como invectivas a personas o instituciones concretas -quizá por muchos lectores que me conocen poco-, esto no es en absoluto cierto, ni mi intención es esa; mi único interés es el de procurar que Lancia sea protegida y preservada en su integridad, y mis críticas están dirigidas al sistema cautelar en general (considerado globalmente, esto es, autonómico a escala nacional -con excepciones-, estatal y también europeo en algunos casos) que hace que situaciones altamente problemáticas como éstas se repitan continuamente. En concreto, en Lancia, en un proceso que dura ya más de seis años, las excavaciones se realizaron al final, con evidente falta de tiempo, necesidad de celeridad y con los accesos y tramos de autovía colindantes a la zona ya realizados, con lo que los resultados jamás, o muy difícilmente, podrían condicionar unos hechos consumados, esto es, el trazado elegido, que desde mi punto de vista –humilde y estrictamente arqueológico-, es equivocado. En resumen: que si la presencia de patrimonio arqueológico puede alterar los proyectos de infraestructuras actuales, la investigación debe preceder a los mismos y no al contrario, para no dar la impresión de que el problema son las características arqueológicas de un yacimiento dado, cuando la realidad es que el problema es exactamente el contrario: el problema es un mal proyecto, porque carece de fundamento arqueológico al haberse realizado antes de tener todos los datos en la mano, esto es, si se me permite la frase hecha, habiendo empezado la casa por el tejado.

También quiero manifestar que realmente este último debate -el de las cosas pasadas- ahora me parece secundario, ya que son hechos consumados, irreversibles y, en consecuencia, que ya no tienen solución. Lo esencial en este momento es la valoración por quien corresponda de la importancia objetiva del yacimiento y la existencia de estructuras importantes, y aún excepcionales por su rareza en la arqueología peninsular, que deberían hacer que se reflexionara seria, pausada y desapasionadamente sobre las posibles soluciones a un problema que, hay que recordarlo, Lancia no ha creado, sino sufrido.

En Salamanca, a uno de enero de dos mil once.

Fdo.: Jesús Liz Guiral.
Área de Arqueología.
Universidad de Salamanca.

Al final del articulo (en la web en que se publico) puedes consultar un anexo gráfico que completa lo comentado en el articulo.


Publicado el día 2 de enero de 2011.

Fuente: http://lancienses.blogspot.com/2011/01/anatomia-de-un-problema-arqueologico.html

 

diciembre 13, 2010

II Congreso de Jóvenes Historiadores en la Universidad de Salamanca (24, 25 y 26 de mayo de 2011).

Presentación de comunicaciones:

La fecha tope para enviar el título y el resumen de la comunicación es el 15 de enero de 2011.

El plazo para la presentación de los …textos definitivos es ……hasta el 1 de marzo …de …2011.

Fuente y más información en: http://www.facebook.com/profile.php?id=100001728601933 y en http://sites.google.com/site/ajhisei/actividades/proximas-actividades

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